San Mateo del Mar miedo, muerte y destrucción por sismo

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Soledad Vásquez Martínez

Salina Cruz.- Sentado fuera de su vivienda, Adolfo, un anciano ikoot, observa el escombro de las construcciones que colapsaron el pasado 7 de septiembre por el terremoto de 8.2 grados Richter, su ajado rostro refleja preocupación por las condiciones en que se encuentra su pueblo, San Mateo del Mar.

El anciano rememora ese fatídico, en el que murieron seis personas, ese día en el que la tierra amenazaba con abrirse y devorar las casas, los animales y hasta los humanos, comenta.

A pesar de ser una de las comunidades más afectadas es una de las comunidades más olvidadas.

De pronto la charla es interrumpida abruptamente, rápidamente el señor Adolfo se pone de pie, al tiempo que exclama: está temblando. Las voces de las mujeres y niños, principalmente, es de miedo, ese miedo que se apoderó de ellos desde hace 10 días.

Pero el miedo a las réplicas que mueven la tierra Ikoots es superada por el miedo a lo están enfrentando, miedo a la incertidumbre, miedo a la crisis que los agobia por no tener que comer, ese temor que se funde con el dolor no haber perdido sus hogares.

Y es que desde el pasado jueves 7, en San Mateo del Mar muchos de estos indigenas huaves viven entre las ruinas la desolación, angustia y abandono institucional. La ayuda comienza a fluir pero de manera desorganizada.

Los habitantes de esta población reciben ansiosos la ayuda que les llevan personas altruistas que en este tiempo de contingencia se han solidarizado con los afectados de esta tragedia.

De acuerdo al Censo de Población y Vivienda realizado en 2010 por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, la población total de San Mateo del Mar es de cinco mil 734 personas, de las que 2 844 son hombres y 2 890 son mujeres que desesperados clamando ayuda. Niños con hambre, casas sumergidas entre la laguna, casas colapsadas, destruidas, con pisos levantados y muros derribados.

Ubicado en una barra costera que divide al norte la Laguna Inferior, del Golfo de Tehuantepec en el Océano Pacífico al sur en San Mateo las casas se sumergieron al menos 20 centímetros y en algunos lugares el suelo se elevó hasta 70 centímetros destruyendo todo.

En medio de la destrucción el director de la Comisión Nacional  Forestal Conafor, Jorge Rescala, en su recorrido por las áreas afectadas y entrevistando a quienes perdieron todo,  informó que cada una de las viviendas serán censadas para que los afectados reciban un apoyo del Gobierno Federal, por lo que desplegaron una brigada para hacer ese trabajo. El pasado 12 de septiembre la Comisión Federal de Electricidad el servicio.

A pesar del temor y la angustia las mujeres sacaron la casta y tratan de hacer sus trabajos cotidianos,  en medio de las sacudidas dieron vida al mercado que no podrá albergarlos más,  al instalarse en la periferia y ofrecer sus productos y alimentos tradicionales.

La mayoría de las  familias solo esperan que el apoyo no tarde en llegar, ya que viven de la pesca y venta de los productos que extraen del mar y de la laguna.

 

 

 

 

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